jueves, 20 de noviembre de 2008

Eros

hay quien dice que es decisión
hay quien dice que es emoción
hay quien dice que se acaba
hay quien dice que perdura.

Podría hablar del amor de muchas maneras. Poéticamente, literariamente, racionalmente, sentimentalmente o incluso teológicamente. Y de todos los tipos de amor que hay, desde el amor de la planta hacia el sol hasta el amor de Dios pasando por el amor entre amigos y entre madre e hijo. No por nada hay tantos libros cuyo principal tema es el amor, y no por nada ninguno lo engloba todo. Por eso voy a intentar humildemente, reconociendo que el misterio del amor sobrepasa por mucho mi entendimiento, explicar lo que pienso del amor erótico o "eros", aquel que se da entre hombre y mujer como pareja.

Empezemos por el principio. Sería dificil pensar en el amor como algo material, como mera necesidad. Por que si amamos por necesidad, no se diferenciaría el amor entre el chango y la changa y el hombre y la mujer, pero la diferencia es evidente. Con peligro de oirme como el niño predicador, están equivocados toda la bola de científicos modernos que creen que descubriendo genes o funciones cerebrales van a demostrar que el amor es un proceso biológico, natural, o puramente instintivo. Parecen olvidar que nunca se vio a un chango abrazando a la mona que ocupa su corazón mientras ve las estrellas esperanzado, o a una golondrina llorar en la madrugada por que su golondrino se fue a volar lejos. Es obvio que se van a encontrar procesos naturales que expliquen algunos sentimientos, al final de cuentas vivimos en un mundo material. Aun así no es lo mismo decir que hay hormonas que atraen físicamente hombres y mujeres para que la especie perdure, a decir que el amor en sí es algo con fin puramente de supervivencia. Una vez más los científicos ven la fachada y con eso quieren dibujar toda la casa basados en suposiciones.

El amor va más allá, generación tras generación hemos tratado de explicarlo y hasta hoy no se conoce una fórmula mágica que lo explique o lo englobe totalmente. Cabe entonces preguntarse ¿Qué tiene el amor de especial? Ha intrigado a tantos hombres y los ha hecho hacer locuras, desde el hombrecito sin nombre que dejó de noche una flor anónima en la puerta de su amada hasta las más conocidas como el suicidio de Romeo y Julieta y las no tanto como el de Melibea. De algo estoy seguro, el amor, sea lo que sea, tiene que ser algo importante para provoque estas y muchas otras reacciones. Alguna vez me dijo un filósofo árabe amigo mío algo más o menos así: "sabemos exactamente lo que es el amor, pero intenta expresarlo exactamente ¿puedes? ¿no? en última instancia resulta, ¡imposible!". Y tiene algo de razón, uno no sabe lo que es el amor hasta que lo experimenta, y es entonces cuando se vuelve imposible describirlo con palabras. Y todo esto no es casualidad.

Mi conclusión resuelta y rotunda es que el amor no viene directamente del hombre, si no de Dios. Aquel que es el Amor mismo es el único que puede infundir en el hombre algo que puede conocer fácilmente pero se le dificulta tanto explicar. Por que todo lo demás lo hemos ido comprendiendo poco a poco, en el único lugar en el que parece no haber progreso es en el amor. Por que no hay progreso que hacer, por que desde el principio todo está explicado para el enamorado, y todo está dudoso para el que lo quiere explicar.

continuará...

martes, 11 de noviembre de 2008

Era una fiesta. Una fiesta muy peculiar pues hasta el Papa estaba invitado, y de hecho todos esperaban su llegada. Alguien preguntó que si no se vería raro el papamóvil afuera de mi casa, sseguramente si. Había un cardenal jóven parado en un sillón cuyo respaldo lo rebasaba en altura y un obispo viejo, moreno y canoso con nariz grande sentado con la vista fija en el vacío. Un hermano de nacionalidad mexicana, apellido árabe y residencia española que estaba vestido de camisa polo color azul se levantó del sillón en el que estaba sentado alado de mí y se fue supongo que a madrear gente. Mi tío Pato con su espectacular tamaño no faltó con su pomo de whisky importado de la mejor calidad (Jack Daniels Green Label que hasta ahorita me acabo de enterar de que de verdad existe) y me sugirió como de costumbre que tomara un trago.

Subí a tomarme el trago, ya que por alguna razón no lo dejó con el resto de los invitados y aproveché para darle un vistazo a la computadora con la intención de después de eso darme un baño, no se por que pero estaba muy sudado y creo que hasta olía mal. En el messenger aparecía andilu conectada pero indicaba que no se encontraba ahí sino dormida, raro en ella. Mientras veía eso, atrás de mí se oyó la voz de una amiga extrañada. Estaba con alguien, un amigo supongo, de alguna manera intentando resolver un problema contable y me pide ayuda. Le ayudo en lo que puedo y se va al cuarto de mi hermana con un "nos vemos luego". Me meto a bañar y saliendo voy al cuarto de mi hermana, pues quiero hablar con mi amiga. Estaba maquillada estilo la princesa mononoke y con trenzas. Después de algún rato intentando sacar plática me dice que tenemos que hablar.

- ¿Pero cuando?

- Después de misiones

domingo, 9 de noviembre de 2008

Sally

Sally tarareaba una melodía mientras caminaba alegremente. Su vestido azul celeste contrastaba con el campo de flores amarillas. La brisa fresca jugueteaba en su cara y las mariposas revoloteaban a su alrededor. El hermano sol la abrazaba y las nubesitas saludaban de mil formas diferentes. Sally dió vueltas hasta marearse y caer de sentón en el zacate acolchonado. El olor a hierba fresca la inundó y decidió acostarse y ver las esponjosas nubes pasar.

¿Ves? También puedo escribir cosas alegres.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Becoming a lunatic

Remember when you were young? And you didn't care if the sky was near or was far, you didn't care it as black or as blue, if it carried a sun or a moon or even if it was there at all. And you didn't mind if the ground was still on your feet or somewhere else. Or if the road turned left or it turned right, went up or went down. You just cared to be on it, forward till the horizon, up and forward, forward to where your feet guided you. And you didn't see if the wind was of steel or the tide was too hard as long as you were running against them. And you could even dare to be apart cause being distant didn't mean being far and because being alone didn't mean being on your self, not even a little, not even at all. If you couldn't speak you could feel and if you couldn't feel you could know. You knew who you are, how you feel, who's with you and where you are. Your past, your present and your future, and the cause of all this. Your eyes glowed in joy, your heart grew at each hug.

Now there's this look in your eyes, like black holes in the sky. You cry for the moon and think it is far, remembering how some time ago you knew it was close. Threatened by shadows, having harsh nights, and walking without destination nor direction, exposed in the light. Wishing people to be there, not knowing they're just where you are. Fearing what is to come, when you should already know what's ment to happen. Nobody knows where you are, how near or how far, if dead or alive, happy or sad. Now you can't tell pain from joy, and much less take joy out of pain. Losing hope, losing faith, losing love. Missing them, wishing her, having none.

What are you wating for? Is it so hard to move away from the train that's coming? Come on, just go ahead for it. Know what you want, stay focused on it and work for it. You've been worse. Let your hugs be strong again and your eyes glow. Open your arms wide and fly. Throw yourself to the abism and hope. Have faith and move the mountain. Love and give your life a direction once more.

Come on now, ¡shine on you crazy diamond!

domingo, 2 de noviembre de 2008

Paz

Después de un día lleno de momentos irrepetibles, cansado, pero sobre todo lleno de Dios, estaba en un kayak voluntariamente a la deriva. El sol hace rato que se había ido dormir y ni se despidió. Acostado puedo ver el cielo y en él millones de estrellas saludando solemnemente como si fuera la primera vez. Un murciélago pasa volando como alma que lleva el viento y chilla un "buenas noches" en la oscuridad. Mis pies están fríos como si estuvieran en hielo y mi pantalón mojado por tirarme desde la tiroleza al lago. La brisa, vieja amiga, me envuelve mientras empuja mi nave y suspira palabras de aliento a mi oído. El agua se dedica a hacer mi estancia lo más comoda posible y mueve mi barquito de un lado a otro como si fuera una hamaca.

A lo lejos el rumor de pláticas y el abrazo de Dios sobre todas ellas. Música y el sonido de los cubiertos sobre los platos llenándose una y otra vez de pozole. Un estallido de risas ocasional y un niño distante pidiéndole a su mamá otro churro. Abajo el sonido del agua murmurando historias del universo. Arriba las estrellas contando lo que han visto en la tierra. Y la sorpresa con que descubrí la luna en mi cabeza. Tocaba sólo mostrarse en forma de cuna brillante. Como diciendo que hoy había que recostarse y ver el cielo y las estrellas y respirar la brisa y escuchar las risas y saludar al murciélago y dejarse llevar por el lago y sentir el amor de Dios. Y entonces me daba cuenta de la gracia que se me había concedido. Haber encontrado tan lejos de mi casa a alguien con quien compartirlo.

viernes, 31 de octubre de 2008

De Ingenieros

Despues de estar cuatro horas seguidas en un fraccionamiento haciendo un levantamiento topográfico, un descanso cae como anillo al dedo. Fuimos Raúl y yo al OXXO y volvimos con provisiones.

Entre tres y cuatro de la tarde pasa algo muy especial en cualquier lugar donde uno se encuentre. Es una hora en la que hay silencio y dicen por ahí que la tarde le roba diez minutos al reloj. Es un silencio de cierta manera natural. Los carros siguen transitando y la televisión haciendo ruido, pero la naturaleza guarda silencio. Los pájaros no cantan, el viento sólo silva a lo lejos, en fin, hasta los árboles, flores y plantes guardan silencio.

Afuera hacía un calor impresionante para estar en Guadalajara y el sol con sus rayos picaba a todo aquel que se atreviera a salir. Entramos a una construcción cuyo interior estaba fresco y ambientamos un poco el lugar con música de Delgadillo. Dos cubetas sirvieron de asientos y así abrimos la primer cerveza. El sonido de la botella siendo destapada es uno de los más bellos que alguien puede oír y el primer trago de cerveza helada después de tanto trabajo fue mágico. Es increíble como un sandwich, una bolsa de takis y dos cervezas en buena compañía pueden reponer de manera maravillosa el cansancio físico, mental y espiritual y dar fuerza suficiente para seguir midiendo otras tantas horas.

jueves, 30 de octubre de 2008

Estaba por un camino terregoso caminando con mi brazo completo al fin. Las botas hacen sonar cada paso e intento que lo hagan lo menos posible. Voy por la orilla del camino intentando esconder mi cuerpo con la maleza.

Hay un venado bebé recostado sobre el tronco de un árbol que ha sido talado por leñadores (el árbol no el venado). Al verme corre y al yo seguirlo me encuentro con su mamá. Ambos corren hacia el bosque tupido (¿así se llamaba el bosque?) y desaparecen. Me siento sobre el frío suelo en espera del macho que pueda estar por ahí.

En eso se atraviesa una creatura gatuna salvaje de un tamaño impresionante. Volteo a ver al animal y me contesta con una mirada fija y penetrante. Bajo la bala, apunto y veo impresionado como un conejo aún más grande que el gato se coloca algunos metros atrás (del gato no de mí).

Lo bueno es que mi tío me la hizo fácil cuando desesperado por mi tardanza va a buscarme en su camioneta negra y ambos animales huyen despavoridos.

sábado, 25 de octubre de 2008

La misma luna

La noche cubría a la lluvia, la lluvia a Nueva Aventura, ah no, ese es otro cuento. ¿En qué iba? La noche cubría la ciudad (que a final de cuentas también representa una "nueva aventura") en el cielo mi amiga que hace unos días era brillante y redonda es ahora una línea apenas perceptible de luz blanca. Supongo que tiene que cederle (aunque sea por poco tiempo)la soberanía del cielo nocturno a las estrellas.

Unas vías interminables hacia atrás e interminables hacia adelante. El caminante caminaba paso a paso como quien sabe la dirección en la que va pero no sabe su destino ni mucho menos el tiempo que le tomará llegar a él. Las piedras resuenan con cada paso que da y la brisa acaricia su cara como ayer y como mañana. Lo único que podría hacer que se saliera del camino sería un tren, y como todo el mundo sabe los trenes solo pasan unas pocas veces al día y no tardan más de diez minutos en desaparecer.

Catorce pensamientos revolotean en su cabeza. Nueve en el pasado, uno en el presente y cuatro en el futuro. Las del pasado son personas extrañadas y momentos que no se van a repetir. Las del futuro incierto sobre problemas mundanos y sobre todo situaciones incompletas que están tardando mucho en concretarse. ¿Y el presente? apenas y se presenta. Si hay un pensamiento en el presente es nadamás por la alegría que siente al ir de la mano de Dios. Por que no hay nada màs. ¿Hace falta algo más?

Un tecolote muestra por tercera vez su blancura sobre el cielo oscuro. Su suave ulular y su aleteo van como sincronizados con la brisa fresca, y el sonido de sus pasos. ¿Qué hace un tecolote en el centro de una ciudad como ésta? Quizá es que ésta zona de la ciudad pudiera no ser considerada como urbana. Es una zona digamos pequeña pero en ella se ven muchas cosas. Desde pájaros coloridos hasta perros saltando con alegría entre las plantas y flores de cinco colores diferentes. Pero esta noche las flores están dormidas exhaustas de mostrar su belleza durante todo el día. Y sólo se ve la luna incompleta, el tecolote ululando, las vías eternas, el jóven pensando, sus pasos sonando y su soledad bien acompañada.

martes, 21 de octubre de 2008

Manejaba en dirección indefinida cuando veo dos mujeres (¿niñas?) en la orilla del camino. Una está vestida casual y la otra de vestido negro y un velo cubre su cara. Llora y la primera la consuela. Al ir con ellas doyme cuenta que ha muerto la madre de su madre. ¿Por qué no lo sabía? El funeral era tipo gringo y había un montón de caras indistintas pero conocidas. La gente platicaba cual reunión social, nótese el señor (¿o jóven?) de traje gris con la copa en la mano. Las paredes blancas con acabados de madera al raz del suelo. Un ataúd en medio de todos y una columna estorbando la mitad de la vista de la escena. El murmullo de muchas conversaciones y una niña (¿mujer?) siendo consolada por su amiga y su amigo parado a un lado incapaz de reaccionar de manera correcta.

domingo, 19 de octubre de 2008

Un carro (rojo) y una pendiente. Curvas y velocidad. Acelera y él (que va de copiloto) tiene miedo. Curvas y curvas interminables en un camino de terrazería. Una sierra sobre la que va el pequeño carro dejándo una estela de polvo café a su paso. Árboles alrededor y cuando la cherokee (roja) manejada por ella pasa en sentido contrario, viene la calma.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Caraluna

El niño la mira, mira.
La niña la está mirando.

El viento refresca cual aliento suspirante. El rocío depositado en el pasto acaricia a quien lo visita a esta hora. Y quien lo visita suspira cual viento refrescante.

Oh luna, luna, luna. La muy floja se durmió temprano anoche y quiere compensarlo. Su cara se ilumina de verlos. Conoce su amor, sobre todo su amor por el Creador, y el amor del Creador por ellos. ¿Cómo no iba a saludarlos con tal entusiasmo? cuando uno de sus principales propósitos es ser una gran y hermosa muestra de Su amor por él y por ella.

Ay Luna, luna, luna. De verte se queda pensando, de sentir en la noche fresca tu abrazo. De verte el universo se expande y su ser se hace pequeño. El viento no debía soplar, y no sopló. El pasto no debía de susurrar, y no susurró. El grillo no debía cantar, y no cantó. Sus mentes de niños, sus corazones gigantes, Su amor infinito, y la luna brillando. Ésa hora en la que el tiempo es estático o, más bien, eterno.

La niña la mira, mira.
El niño la está mirando.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Ojos que no ven, corazón que siente más

Siento (así de mal estoy) por primera vez que estar lejos no es fácil. Yo lo sabía, en teoría. En general mi pensamiento era: "las cosas van a ser iguales, simplemente los eventos van a ser más distantes entre sí". Dicho de otra manera, en vez de que sepas de tus amigos todos los días, vas a saber de ellos cada semana. El problema es que la situación es un tanto más complicada.

Resulta que pasa un fenómeno peculiar, sigo hablando con mis amigos, y se podría decir que bastante o "suficiente". El problema es que la mayoría de mis conversaciones carecen de profundidad. Se reducen a enumerar las actividades o situaciones en las que nos encontramos. Ya no contamos nuestros problemas y sobre todo alegrías reales y diarias. Mucho menos compartimos pensamientos, planes y esperanzas. Estos amigos se van perdiendo poco a poco y temo que tarde o temprano cuando queramos retomar la amistad, ya no haya punto de partida para hacerlo. Simplemente llegar a tal grado de distanciamiento que cuando quiera volver a mi amigo, ya no lo reconozca.

La principal razón por la que pasa esto, es por que en realidad, o no estamos acostumbrados a hablar por msn,o no eran tan amigos. En el primer caso no me preocupo, por que es gente que yo se que cuando nuestros caminos se vuelvan a encontrar la amistad va a seguir intacta, solo que nos tardaremos un rato (no más de 5 minutos) en poner nuestras vidas al corriente. En el segundo caso lo más probable es que la distancia mate la amistad, si es que se le puede llamar así a lo que teníamos.

Pero estoy generalizando, en realidad hay con quienes las conversaciones si son bastante profundas, desgraciadamente los puedo contar con una mano y me sobran dedos. El inconveniente es que surge un problema mayor: extraño con mayor intensidad. Supongo que esto sucede por que se nota con facilidad la aparente falta de un abrazo o alguna muestra de cariño impedidos por la distancia.

Las soluciones mundanas: o dejas de tratar a esas amistades y te consigues otras en donde estás, o intentas seguir con esas amistades y te quedas en el pasado, lo cual no es sano. Las soluciones que considero un cristiano pudiera tomar, considerando que estoy donde estoy por que Él lo quiere: pudiera pensar que Dios quiere que cambie de amistades y ambiente totalmente, o simplemente que han estado en mi vida por una razón y extrañarlas es simplemente una cruz más que hay que cargar.

Entonces tenemos varios problemas. En las conversaciones sencillas de las que hable al principio, la solución es sencilla. Con los que hablo poco y no son mis amigos de verdad, cuando los vuelva a ver será simplemente como ver a un conocido más. Las personas con las que hablo poco y son mis amigos de verdad, seguirán siendolo a pesar de todo, y aun que las extrañe mucho, no hay mas que seguir haciéndolo y esperar. Con las personas que hablo más se complica.

Si fuera alguien del mundo estaría realmente perdido creo yo. Seguir con amistades de ese nivel a una distancia tan grande en verdad no sería sano. Creo que solo se lastimarían las personas (sin sentido), además según el mundo aunque nos volvieramos a encontrar algún día, "las cosas no serían iguales" y no habría valido la pena tanto sufrimiento. Como alguien me dijo alguna vez, poco a poco la amistad ira disminuyendo hasta que ya no quede nada. La respuesta lógica mundana sería olvidar y encontrar nuevas personas a las que pueda llamar amigos y amigas. Sin embargo esto me dejaría total y completamente insatisfecho como persona. ¿De qué sirvieron 18 años de formar una vida de amistades si al final todo fue para nada?

Gracias a Dios soy cristiano. Se simplifica un poco, ahora hay que encontrarle un significado profundo a estas simplificaciones. ¿Qué pasa si Dios quiere que cambie de amistades, relaciones y ambiente? Entonces seguir en contacto sería ir en contra de su voluntad. Sería lo primero que pensaría alguien si es mandado lejos por Su voluntad. Pero entonces se estaría perdiendo el significado profundo del viaje en sí. No pretendo descifrar en su totalidad los planes que Dios tiene para mí, pero dadas las cosas que han ido pasando me puedo ir dando una idea. Una cosa sé, y es que solo gracias a Dios he seguido en contacto con las personas que quiero, y solo gracias a Él se ha dado tal comunicación que he llegado a extrañar como nunca lo había hecho en mi vida. También sé que por algo Dios ha puesto a ciertas personas en ciertos momentos de mi vida, formando lazos que humanamente son dificiles de explicar y también que por algo no estoy con ellas en este momento.

Ahora, a final de cuentas el significado que le quiero dar es el último planteado: la cruz. Podrá sonar a redundancia, pero por lo ya planteado antes, es la única solución a mi problema. Entonces habrá que escoger entre seguir hablando con mis amistades o mantener más distancia por decirlo así. Por que nos guste o no, la comunicación acorta distancias. Sin embargo no es lo único que lo hace. Mantener una comunión espiritual entre las personas queridas, entiéndase compartir el amor hacia Dios, es una comunicación más fuerte que la humana.

A estas alturas cortar de tajo la comunicación sería imposible con ciertas personas, aún más la comunión. Pero cada caso es particular, y hay con quienes puedo seguir hablando, y por lo tanto extrañando y sufriendo, y esa es mi cruz y mi alegría y mi consuelo. Pero hay otras personas con las que ya no se puede hablar, por que la amistad es muy grande y la comunicación muy poca, entonces nos queda solo el compartir el amor que sentimos hacia Dios en todo momento. Mi único consuelo cuando me acuerdo de esas personas y no puedo hablar con ellas, es pedirle a Dios que las cuide y las ame por mi mientras no estoy a su lado, y mi cruz en ese caso es no poder hacerlo yo mismo. Me aferro a no perder la distancia espiritual, por que si nuestros cuerpos están separados no hay problema, pero si nuestras almas, sentimientos y pensamientos empiezan a divagar en mundos distintos, entonces de verdad la amistad por más grande que pudiera ser, moriría en un instante.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El día en que la fé movió la montaña


Se imaginará el lector creyente la alegría que puede uno sentir al sentir el poder de Dios en su vida, sobre todo en mi caso que era una de las primeras veces que en verdad lo sentía. La historia de Chayo y Andrea trajeron a la frate una nueva ola de ánimo y esperanza a pesar de la poca respuesta del pueblo. A la hora de la catequesis ¡oh sorpresa! ¡llegaron dos niños del molino para escuchar lo que teniamos que decir! En verdad es algo de considerarse si pensamos que la distancia para llegar en verdad era mucho más larga de lo que parecía. En esta ocasión, si mal no recuerdo, se había invitado a las señoras a jugar a la chalupa y vinieron más que los días anteriores. Incluso fue un señor: el buen don César. También había más jóvenes y nos enteramos de un chavito que era evangelico ¡y estaba dispuesto a escuchar lo que teníamos que decir!

Una anécdota curiosa pasó ese día. En algún punto de la tarde estabamos jugando futbol con los chavos del pueblo, y de pronto me di cuenta que se me había caído la cruz que tenía colgada al cuello. Esa cruz que significaba mi envío misionero y inicio en ese apostolado. El campo estaba cubierto de maleza y parecía una tarea imposible buscar el pequeño crucifijo. Aún así lo busqué por más de media hora, hasta que Chayo me preguntó que estaba haciendo. Le platiqué la situación y su respuesta fue simplemente: "tu tranquilo, ten Fé". Entonces Chayo da dos o tres pasos, se agacha, y ante mi asombro levanta la pequeña cruz en su mano. Para el escéptico será suerte, para mí y espero que para cualquier creyente que lea esto, sepa que que la Fé de Chayo una vez más se demostró.

La hora de la celebración empieza a llover y van 3 o 4 personas. Increible que después de tener una catequesis tan llena, tuvieramos una celebración de la palabra, que es más importante, vacía. Teníamos la sensación de que todo iba bien cuando en realidad las señoras iban a la catequesis por la chalupa, los niños para jugar y los jóvenes por el fucho. Regresamos un poco desanimados, y en algún punto (no recuerdo si fue por que fuimos a casa de doña pau o simplemente ibamos regresando de la celebración y queríamos descansar) intentamos entrar a la cocina y estaba cerrada. No lo podíamos creer. El día estuvo impresionantemente lleno de altibajos y este era el colmo. Si mal no recuerdo, de alguna manera Castro tuvo la culpa, y no pude evitar sentir algo de rencor hacia ella por los problemas que ya había en la frate, creo que esto quizá ella ni siquiera lo sabe.

Le batallamos un rato. Todas las ventanas estaban cerradas y los niños se pusieron a ayudarnos. Finalmente conseguimos un martillo y no recuerdo como pero logramos abrir la puerta que estaba cerrada por dentro. En caso de que tenga alguien curiosidad, el letrero que trae Chayo dice: "prohibido cerrar".

Más tarde esa noche vimos que se acercaba un carro. Era Daniel en la frate movil. Realmente a estas alturas ya no sabía ni que esperar. Fuimos a saludarlo y viendo la situación de la frate y el pueblo, resolvieron tener una hora santa dirigida por Daniel. Quisiera poderla describir, pero realmente no puedo. Lo único que puedo recordar es que después de la velada se sintió más unión entre la frate y la sensación de que no estabamos solos.

Este día Ale empezó a quejarse de un malestar...

sábado, 20 de septiembre de 2008

¿hasta cuando?

Sentado escribía. La mano en la sien implica desesperación. ¿Hasta cuando Señor? Tus hijos asesinan, secuestran, violan, atacan. Tus hijos pecan. Tus hijos son todo menos hermanos entre sí. Cada día su corazón agusanado se corrompe más. Y así, con cada nueva noticia, con cada nuevo evento, somos cada vez más indiferentes.

Si solo las personas "malas" o enemigas del Reino, fueran las que pecaran y alejaran a los hombres de Dios, no habría tanto problema. De un enemigo esperas problemas y adversidades. ¡Pero tú! ¡Tú que te dices su hijo y lo traicionas! Un día Lo amas con todo tu corazón y quieres gritarle al mundo que ha resucitado, pero al siguiente entra en tí la indiferencia y la tibieza y no haces nada al respecto o obras en Su contra. Y es que no hacer nada es lo mismo que ir en contra. Por que como ya he dicho, no es tiempo de niñerías, es tiempo de santidad. Si nos quejamos de tanta violencia en nuestro mundo, país, ciudades y colonias, y ya nos dimos cuenta de que las soluciones de los hombres no han llegado a ningún lado, pues hay que tratar algo nuevo, algo insólito que quizá la gente se imagina pero que no tienen idea hasta que grado puede llegar. Es el amor de Dios, la redención de nuestros pecados por Cristo y la gracia que sólo el Espíritu Santo puede dar.

Si actuamos en su nombre y en el camino a la santidad, otra cosa sería. Seguiría habiendo enemigos, pero al menos los enemigos serían conocidos y declarados, no como ahora que se encuentran silenciosos hasta en nuestra propia casa. Y entonces podríamos verdaderamente hablar de la construcción del Reino aquí en la tierra. Si no somos parte de la solución, somos parte del problema y el que no está con Cristo está contra Él.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Y Chayo habla:


(adaptación de las palabras de Chayo, apóstol de nuestro Señor Jesucristo por el amor de Padre y la gracia del Espíritu Santo y hermano mío en Cristo Jesús)

Fuimos de visiteo Andrea y yo como los días anteriores. De toda el área que nos tocaba visitar, tan sólo una señora nos abrió la puerta. Después de platicar un poco con la señora, nos menciona de unas casas que casi nunca son visitadas por los misioneros. El lugar se llama "el molino" y se encuentra "por este camino todo derecho". Decidí junto con Andrea aventarme la caminata. Imagínense ahora un camino de terracería. Como esos de las películas que se pierden en el horizonte. No había nada a la derecha y nada a la izquierda: solo camino. Después de un buen rato de andar, nos topamos con un caballo y su niño (¿o era al revés?) y le preguntamos por el molino. El niño quitado de la pena nos dijo: "¡¿el molino?! nembe todavía le cuelgan unos kilometros"

Nos desanimamos un poco pero seguimos caminando, el calor era impresionante y no había ni una sombra en donde descansar y además se nos había olvidado llevar agua. Después de un rato me acuerdo que vimos a nuestra derecha un cementerio. Mientras estaba viéndolo, sentí como el morral golpeaba contra mi pierna a cada paso. Decidí sacar la Biblia, que era lo único que traía y le dije a Andrea que la abriera para ver que nos decía el Señor. La primera frase que se leía al abrirla decía: "Sigan por este camino". La impresión en los dos no se dejó esperar y con ánimo renovado seguimos caminando más felices y con más amor.

Entonces poco a poco se fue acercando un árbol, él único alrededor que daba una sombra decente. Decidimos descansar ahí pero cuando nos acercamos vimos a un señor de sombrero y machete acostado a lado de su bicicleta. Preguntamos por el molino y cual sería nuestra sorpresa cuando nos contestó: "están en él". No se veía nada alrededor. Preguntamos por las casas y nos pidió que los siguieramos. Fuimos (nosotros caminando y el en bici) por una pequeña brecha que se abría por entre el monte. Después de un rato me empezé a preocupar por que el señor iba muy callado y traía un machete, además de que cada vez ibamos por caminos más metidos y dificiles, por lo que me puse adelante de Andrea.

Pronto descubrí que mis miedos eran infundados: llegamos a tres casitas muy humildes que pertenecían a una sola familia encabezada por un señor y una señora mayores. Alguien pensaría que tanto caminar para llegar a tres casitas es algo poco práctico. Pero la manera en la que nos recibieron fue algo para recordar. El agua de noria que probé, no sé como pero estaba más fría que si estuviera congelada y es el agua más rica que he probado en mi vida. Nos recibieron con un amor impresionante y aún teniendo muy poco, nos lo ofrecieron, y tuvimos un muy buen rato de plática con ellos. La efusividad y habilidad para platicar de Don Telo, un señor alto, de sombrero y botas, moreno y de ojos verdes, era algo impresionante. Las tres generaciones de la familia se notaban sedienta de Dios y increiblemente alegres de recibir a los misioneros y platicar con ellos.


La alegría que sentíamos cuando Chayo terminó de hablar no se puede expresar con palabras.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Compañeros del camino

El camino es largo y dificil, está por demás decirlo. Tropezamos (¡vaya que si tropezamos!) y nos levantamos. Está claro que sin Su ayuda sería imposible alcanzar la santidad. Su ayuda viene en muchas formas: gracia, bendiciones, cachetadas de guante blanco, etc. Pero hoy quiero analizar una en específico: la comunión de los santos.

Dice una frase acerca de los seminaristas "gracias a tu oración, será sacerdote". Y es cierto y no sólo aplica a los seminaristas. La interceción entre los miembros de la Iglesia, tanto peregrina como purgante y triunfante, es fundamental para la vida en santidad. Esa comunión que existe entre las personas santas (estar en gracia es estar en estado de santidad) es un "recurso" o gracia que nos da Dios que no podemos desaprovechar.

Lo bueno de esta comunión es que no se limita a la comunicación como la conocemos los pobrecitos hombres. Esa comunión de manera mística podemos sentirla personalmente al momento de la oración, intercesión y penitencia por algún hermano. Basándonos en el hecho de que "si un miembro del cuerpo sufre, todo el cuerpo sufre" y viceversa, podemos afirmar que esto es verdad. Y más aún, ésta comunión no respeta tiempo ni espacio.

Así, intercediendo unos por otros en nuestros defectos, debilidades y problemas podemos fomentar con mayor eficacia una vida en comunidad. Si yo pido por mi hermano que está pasando por un momento dificil, o de prueba, o simplemente de trabajo intenso, o si pido por que tenga sabiduría o sepa discernir, se santifica él y me santifico yo. Siguiendo éste principio de circulo de oración como lo verían algunos o comunión de los santos como lo veo yo (la diferencia está en que la comunión es constante y en todo momento) nos podremos acercar más a una Iglesia más santa.

Juntos en la comunión que el amor por Cristo nos da, podemos hacer cosas increíbles en Su nombre. Sintamos pues Su amor en el amor de y por los demás, sólo entonces podemos realmente llegar a la santidad, meta última de todo cristiano. No dejemos entonces de orar por las intenciones del Papa y su Iglesia y de interceder unos por otros ante Dios nuestro Padre.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

¡quien se sabe hijo de Dios no deja lugar para la tristeza!

No es lo mismo tristeza que dolor. La tristeza viene del alma, es profunda y quita toda la felicidad de nuestro ser. La tristeza corrompe y envilece. Hace que los metros se hagan kilometros y los segundos horas. Atrofia los sentidos y entorpece la razón. Asegura el daño al corazón y lo hace permanente. Corta la conexión con el amor y puede llevar al odio. Hace daño a la amistad y la lleva al fracaso. Se puede evitar con la alegría intrínseca que nos da el amor. Y se debe evitar por que de no hacerlo lo mata. Puede llevar a la depresión y a la apatía, a la iseguridad y la autocomplacencia, a la muerte y al pecado.

El dolor por otro lado es diferente. Es inevitable por que es consecuencia directa del sufrimiento que es característica intrínseca de la vida (a veces más, a veces menos). El dolor se carga como cruz y santifica. Fortalece los sentidos y mueve a la razón. Habiendo dolor en el corazón puede (y debe) haber alegría en el alma. Alegría fundada en el amor de Dios hacia nosotros, de nosotros hacia Dios, y del amor hacia y para el prójimo. La cruz hace llevadero el dolor, hace contacto la distancia y evento el tiempo. Contacto por que sientes al ser perdido(en todos los sentidos)/distante/ausente en tu corazón. Y evento por que el tiempo deja de ser expectante. Ya no existe el "¿cuánto falta?", si no los recuerdos y la esperanza. El corazón no se daña, si no que se hace más fuerte. Asegura la conexión con el amor ¡y lo hace permanente! Encuentra lazos en la amistad y la hace superar toda barrera. Y sobre todo, nos acerca más a Dios y a su misericordia.

El Señor no te va a dar una cruz que sepa que no puedas cargar. Pero necesitas tu cruz para santificarte. "el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discipulo" (Lc.14,27)

martes, 2 de septiembre de 2008

Esta tarde vi llover

Y duele. Duele cuando mi amiga se enoja. Duele más cuando no quiere verme. Duele todavía cuando tanto la extraño. También duelen las veces que serían y no fueron.

Duele la noche sin estrellas nublada. Duele el intento de olvido que quiere alejarte. Duele que no puedo olvidarte. Duele que no pienso olvidarte.

Duele la voz que taladra mi mente. Duele la lágrima negra en mi mano. Duele mi ser por que no puedo verte. Por que no quieres verme.

Duelen los juegos (¿juegos?) que te da por jugarme. Duele que pienses que yo también juego. Duele que pienses que yo te hago daño. Sabiendo bien que no puedo hacer nada.

Y duele. Pero duele más cuando quieres que duela.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Distance shall not consume us

Since i've been gone, there's not a day i don't think about all and every single one of you. Those people who have captured, conquered and are the owners of my heart. Since friendship, thus love, is not a feeling, it cannot go away with something as simple as time. It takes a lot more to destroy love, and I believe there are only two ways: that I want to stop loving you, or that you want tu stop loving me. So let's be calm, there's no risk that distance or time will destroy, or even harm, our friendship.

You may tell me that after a while it wouldn't be the same. Well I think that's one of the greatest lies you can tell. It wouldn't be the same if this was what we call friendship nowadays. People often call "friends" the people they hang out with, or the people they party with, or talk to. Is that a friend? Friendship should go way beyond that. I won't try to tell you what a real friend is, because you know it. But try to remember all the characteristics that make ours so special.

First of all, we share our love for God, and therefore the love of God for us. That, more than friends makes us siblings. From there, I can tell that we share a love greater than any trivial or simple sharing of simpaties. Our friendship goes farther than a simple likeness. There's a point (of no return) where the likeness among friends goes in a radical way from "feeling good" or having a good time, to really caring about each other. When someone gets to that point, and i'm sure we have, there could be any barrier possible that you can imagine, and after we meet again, things will be exactly the same.

domingo, 31 de agosto de 2008

- sueño

- sape

- morral

¿qué sigue?